|
Alfredo Etxabe, el recién nombrado Director General de
Deportes del Gobierno Vasco es un hombre afable; conversa en fluido diálogo
sobre la problemática deportiva de Euzkadi.
Parece como si no se cansara nunca.
Como si viviera inmerso en un mundo diferente.
Nacido en Plencia, hace ya más de cuarenta y..., en la calle
de Sabino Arana, en la época de Euzkadi libre, como apunta a la vez
que sonríe.
Alfredo fue una de las víctimas de la guerra y postguerra,
vivió en Suances (Santander) con su familia los primeros años de su
vida; posteriormente regresó a su pueblo natal donde permaneció
hasta su matrimonio; después del cual se trasladó a vivir a Umbe,
donde actualmente reside.
A los diecinueve años comenzó a estudiar euskera: “Me di
cuenta de que un vasco tenía que saber su propia lengua.
Al principio me costaba bastante, pero conté con el apoyo de
muchos amigos de Plencia que me ayudaron”.
Buen
recuerdo de las romerías de Jatabe
A
pesar de que le gusta toda Euzkadi, sus recuerdos más entrañables los
guarda de su época juvenil.
Las romerías de Jatabe le traen los más gratos recuerdos. “Fue
en Jatabe, en las populares romerías de antaño, donde conocí a mi
mujer, Ana María Ugarte”.
“En casa todos estamos contentos con mi nuevo puesto.
Nos sacrificamos, en particular mi mujer, que es la que más nota
mi ausencia del hogar.
Pero me encontraré superrecompensado si en el futuro existen
buenos resultados de la gestión que realice durante estos años”.
Un
momento feliz: el encuentro Euzkadi-Irlanda
El
Director de Deportes recuerda con agrado sus inicios en el deporte.
“Tenía diecisiete años cuando empezó a entrarme el gusanillo.
Por aquella época en Plencia no existía una coordinación en las
actividades deportivas.
Comencé a trabajar duro en este campo”.
Trabajó con tesón durante siete años como presidente de la
Comisión de Fiestas de Plencia.
Y cuando tuvo veinticuatro años organizó un homenaje a José Félix
Quevedo.
“Aquella iniciativa la conservo como muy agradable.
Para mí supuso una inmensa alegría”.
Etxabe también ha defendido, en las temporadas 53-54 y 54-55, a
los juveniles del Guecho para, un año más tarde, debutar en el equipo
que militaba en tercera división.
Aquí finalizó su actividad deportiva como federado.
Aunque no su vinculación al deporte.
Y a la hora de enumerar los recuerdos más entrañables no se puede
olvidar el encuentro Euzkadi-Irlanda. “Quizás sea uno de los momentos más
agradables de mi vida cuando vi en el campo a las dos selecciones”.
|
|
Es que Etxabe fue el encargado
personal de organizar el brillante encuentro.
También fue integrante de las organizaciones deportivas como
Sustraiak y Euskal Indarra, organizadores de los Juegos de Euzkadi
desarrollados en la Plaza Nueva bilbaína.
Vivir
en Vitoria y trabajar quince horas diarias
Etxabe
es un hombre feliz: trabaja en lo que le gusta. “Me encuentro como
pez en el agua”.
Tampoco le importa el exceso de horas.
Todo le parece poco, para el reto que parece tener consigo
mismo y con el deporte.
Su propósito inmediato es trasladarse a vivir de forma
permanente a Vitoria, acompañado de la familia. “En los viajes
aunque esté Vitoria relativamente cerca pierdo bastante tiempo.
Además me resta horas de estar con los míos”.
Y es que a pesar de que no para mucho tiempo en casa, Etxabe es
un hombre hogareño cien por cien.
“En cuanto el trabajo me lo permite me escapo a descansar y
estar con los chavales”.
Desde que accedió a Director General de Deportes ha tenido muy
poco tiempo de descanso. “Son raros los días que tengo un par de
horas para dedicarlos a practicar tenis, futbito, pala o ir al
monte”.
“La Asociación
del Casco Viejo es algo singular en el Estado español”
Preguntado
Extabe sobre la opinión que le merece la Asociación del Casco Viejo,
su respuesta es inmediata.
No lo duda, contesta de forma rápida. “Es una cosa singular
en todo el Estado. Algo serio y con buenos resultados de eficacia”.
Pero enseguida sonríe para apuntar; “Esto no lo digo porque tenga
buenos amigos en la Asociación, sino porque en realidad es así”.
Etxabe ha leído en numerosas ocasiones la revista EGUN ON.
Probablemente ahora le resultará más difícil el no perderse algún
que otro número.
Pero incluso para un hombre como Etxabe, que pone tanto
entusiasmo en las cosas que lleva entre manos, tampoco es todo color
de rosa. “Tenemos que trabajar duro.
Quizás este esfuerzo no se note hasta dentro de un par de años.
Pero el reconocimiento personal es algo que a veces se tiene
que dejar atrás.
Lo importante es que en el menor plazo de tiempo posible
podamos ver los frutos de la nueva gestión deportiva”.
|