Su hija ISABEL II
también fue muy homenajeada
a su paso por Bilbao, con la Ría atravesada por embarcaciones y lanchas
engalanadas por banderas y gallardetes. En el Café Suizo de la Plaza Nueva se ofreció bailes en honor a la reina. La romería
que se celebró en la cumbre del Monte Banderas y las cucañas fueron protagonizadas por unos bilbaínos “de carácter
ingenuo”, según el cartel anunciador de los actos.
La Torre de San Martín
de Güeñes (en Artekale), habitáculo ordinario de los Reyes de
Castilla a su paso por Bilbao, tuvo como moradores a ENRIQUE
IV de Castilla, en 1475; FERNANDO
EL CATÓLICO, en 1476, y a su esposa ISABEL,
en 1483.
ISABEL
LA CATÓLICA juró los fueros, vestida de aldeana vasca, en el portal de la
Tendería, sobre La Ribera, en 1483. Ese año, autorizó el derribo de la muralla del Casco Viejo, permitiendo caminos
nuevos, como Bidebarrieta (de ahí el toponímico de esta calle).
PEDRO
DE CASTILLA, “El Cruel”, mandó al cadalso
a cinco hombres, por defender el Fuero de Vizcaya de la anexión de la
corona de Castilla. Asimismo, en Artekale dio
muerte, de mano de sus ballesteros y a golpe de maza, al infante don
Juan de Aragón, arrojado después desde una de las ventanas.
Otro
noble “antojadizo” fue el Señor
de Vizcaya DON TELLO.
Gran aficionado a la caza de montería, ordenó a sus criados asesinar
a porrazos a don Juan de Abendaño,
porque éste se metió entre los jabalís de su propiedad. Una vez
muerto, tiraron el cadáver por la ventana de la torre que encabezaba
Artekale.
DON
DIEGO LÓPEZ DE HARO,
XII Señor de Vizcaya, conocido por crear la carta
puebla fundacional de la Villa en 1300, no es a todos los ojos un
personaje honorable. Ejerció el Señorío entre 1295 y 1310 bajo el
apelativo de “intruso”,
ya que hizo prevalecer su influencia sobre los derechos de su sobrina Dª MARÍA DÍAZ DE HARO, que le sucedió al morir él en el sitio
de Algeciras. Don Diego, al promover la carta puebla, facilitó el
paso a los mercaderes burgaleses hasta el mar, comerciando así con
Inglaterra.
Los SEÑORES DE LEGUIZAMÓN
se opusieron al acceso de las mercancías burgalesas y se enfrentaron
a sus carretas y, por tanto, a la fundación de 1300. TRISTÁN
DE LEGUIZAMÓN perteneció a uno de los linajes más antiguos de
la Villa. Con una torre en Somera del mismo nombre -que enlazaba con San Antón, donde tenían
capilla propia- Leguizamón fue gentilhombre
del Emperador Carlos V y
sus campañas en Italia y Etxebarri fueron muy renombradas.
Otros acaudalados
que habitaron el Casco Viejo fueron: en Somera,
el Mayorazgo de don Francisco de Zumelzu, las familias de los Egia, de
Bergaretxe, Mazarraga y Salcedo; las casas
torre que rodeaban Carnicería
Vieja fueron las de Diego de Echevarri y la de Martín Pérez de
Marquina, perviviendo las de Arieto y Azurdui, Novia y Larrinaga;
desde Barrenkale, se
urbanizó las calles de la Pelota, Santa María y del Perro, acotadas
por las torres del linaje
apellidado Bilbao; en Correo, los escudos de piedra de algunos edificios hablan de las
familias que allí vivieron: los Salcedo,
Allende Salazar, Gortazar
y Ampuero.